Todo Empieza un sábado noche, una noche clara, llena de luces en el cielo, la gente brillaba, multitud de personas estaban celebrando esa noche en compañía de su gente querida, un día ideal para reunirse con los que uno más quiere. Pero en cuestión de segundos todo cambió, como si esa conglomeración de energía vital que todo el mundo desprendía se apagase, en ese preciso instante se oyó un vaso dividiéndose en un millón de trocitos y desparramarse todo lo que albergaba en su interior, como un cerebro al desaparecer. Se había producido algo insospechado, inimaginable por tantos millones de personas en el mundo: empezaba la época de las mentes vacías.

De repente todo cambió, se pasó del ruido más ensordecedor de millones de personas hablando al mismo tiempo en todo el mundo, a quedar todo el planeta en un silencio abrumador. La gente se había quedado inmóvil, como si alguien hubiera bajado el interruptor de miles de personas, quedando solamente máquinas y lugares funcionando sin ser controlados, la gente no hablaba ni interactuaba entre sí, cada uno era una masa ósea con todas las capacidades hasta ahora perfeccionadas, inmóviles, como las piedras, sin capacidad ni tan solo de cuestionarse nada, en esos momentos la gente era feliz, ya que no le preocupaba absolutamente nada no sabían quien eran, que hacían y tampoco se lo preguntaban, sencillamente estaban digámoslo así en un éxtasis de ignorancia , la gente se quedó en una especie de coma profundo del cual no querían salir. Paralizados en un estado único, inimaginable, un modo diferente de percepción del mundo, un mundo sin inteligencia y absoluta tranquilidad. Parecía como si la naturaleza del hombre se hubiera cansado de tanta hipocresía, que de tanto que nos hubiera dado y nosotros malgastado, se hubiera vengado de esta sociedad.

Pasaban tristemente los segundos mientras el mundo sufría esta pena, por los más ingenuos, suerte, de quedar encerrados en uno mismo con ninguna de las capacidades antes malbaratadas i despreciadas del hombre, sus corazones seguían latiendo a un ritmo que no entendían. Diferencias tan abismales que acechaban al pensamiento del hombre, religiones, razas, clases sociales… desaparecidas todas, si alguien hubiera presenciado esa escena no se daría cuenta ni de tradiciones, ni colores, ni de calidad de persona, quedaría absolutamente traumatizado con un sudor frío bajando por su frente, pasando por su cuello, que le proporcionaría un pinchazo tan grande en su corazón, al ver la cantidad de inteligencia y sabiduría desaprovechada.

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Por que el ser humano solo aprecia lo que no tiene
Autor:
Jordi Sans
1r Fotografia Artística
EADT
Pasaban tristemente los segundos mientras el mundo sufría esta pena, por los más ingenuos, suerte, de quedar encerrados en uno mismo con ninguna de las capacidades antes malbaratadas i despreciadas del hombre, sus corazones seguían latiendo a un ritmo que no entendían. Diferencias tan abismales que acechaban al pensamiento del hombre, religiones, razas, clases sociales… desaparecidas todas, si alguien hubiera presenciado esa escena no se daría cuenta ni de tradiciones, ni colores, ni de calidad de persona, quedaría absolutamente traumado con un sudor frío bajando de su frente, pasando por su cuello que le proporcionaría un pinchazo tan grande en su corazón, al ver la cantidad de inteligencia y sabiduría desaprovechada.
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